Consejo del dia

Nunca te sientas presionado por la tipica frase de “Antigüamente “fulanito” si que tocaba bien”.  Si es verdad que hubo autenticos maestros que mantuvieron este arte vivo cuando estaba herido de muerte pero la verdad es que la preparacion y el tiempo del que se disponia para ensayar era muy limitado y el nivel no era tan alto como lo es ahora.

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11 pensamientos en “Consejo del dia

  1. Bueno, el tema es mas complicado de lo que parece, porque curiosamente algunos pocos tamboriteros tenían un don especial en cuanto tecnica y sobre todo musicalidad, si bien desconocían el lenguaje musical. Bien es verdad que ahora hay mas nivel, pero si nos referímos a toque tradicional hay mucha gente joven con “mejor” tecnica pero muy muy pocos saben verdaderamente acompañar una melodia, pues me toca ver como se confunde tradición con “jazz”…

  2. Cierto Don Manuel, es muy habitual ver a gente que cree que por ser capaz de hacer este o aquel toque o aquella sincopa se olvidan de que la pareya de gaita y tambor tradicional es una agrupacion viva por la cantidad de ellas que hay pero muerta en cuanto a que su papel debe ser el de mantener viva una tradición. Hay otros campos para aprovechar esas habilidades. Y esa recomendacion la extenderia tambien a tantos y tantos gaiteros que se empeñan en hacer versiones propias de canciones tradicionales. No creo que ningun violinista haga versiones de piezas de Vivaldi para sentirse importante o mostrar su potencial.

    En muchos casos hablamos de virtuosos de la gaita que bien podrian componer piezas novedosas que a la postre se convertirian en tradicionales pero que se empeñan en hacer versiones y en subdividir notas y mas notas. Una pena.

    Estoy de acuerdo contigo, pero tambien es muy habitual oir a alguien decir, “es que fulanito si que tocaba, hacia hablar al tambor” y claro es indiscutible por faltar grabaciones, o haber fallecido el tamboritero. Sin duda hubo grandes interpretes que nadie sabe lo que podria haber alcanzado de haber nacido en otra epoca pero tambien hay “mitos” con pies de barro.

    • Hay mucha verdad en lo que comentas, pues tambien me toca escuchar á algun fatu (con cierto perdón) decir verdaderas barbaridades, como cierta charla que se impartió en Pola de Siero hace unos tres años aproximadamente donde el ponente (nó citaré su nombre) decía auntenticas atrocidades tanto de bandas como de parejas tradicionales (lo tengo grabado en dvd para todo aquel que quiera escuchar semejante infamia) con un totál desconocimiento de lo que estaba tratando, apoyado por un gaitero y un clan de troglodítas que aplaudían como en un antíguo congreso del PCUSS…

  3. Me temo que, ante comentarios como el último que aquí se publica, queda demostrado el nivel en el que nos movemos en ciertos sectores.

    En la mesa a la que se refiere “Don Manuel” había cuatro participantes: por un lado, un tamboriteru con un importante bagaje de años y experiencia en el mundo de la percusión tradicional y con una visión propia y, por ello, respetable de los conceptos “tradicional”, “innovador” y “renovación”; un músico que este año finalizará sus estudios superiores de percusión en el Conservatorio Superior de Música Eduardo Martínez Torner de Oviedo, y por lo tanto, con una visión mucho más amplia y completa de ciertos aspectos musicales y de desarrollo de capacidades; y yo mismo, con mis propias opiniones acerca de determinados puntos de vista y modos de hacer que, en aspectos tanto musicales como extramusicales, deberían de analizarse de una forma mucho más seria y profunda de lo que una mesa redonda de apenas un par de horas podía ofrecer.

    No voy a concretar. Ni tengo demasiado tiempo ni, sinceramente, ganas. Simplemente recordar que, en cada momento, los intérpretes (que no músicos) utilizan los recursos musicales a su alcance, de modo que esto pueda mejorar su discurso. Negar que algo es tradicional, que se muestra fuera de un contexto o que no es admisible en términos de “tradición” por el mero hecho de no aplicarse en generaciones anteriores (en muchas ocasiones por puro desconocimiento de ciertos rudimentos técnicos, apunto) es, simplemente, de necios. Precisamente el jazz es un muy claro ejemplo de esto. También el mundo de las pipe bands, las marching bands y los bagadoù. Evolución, seria, respetuosa y con argumentos de peso, pero evolución.

    Por otro lado, sería conveniente distinguir entre “contexto” y “contenido”. Esto es, el entorno en el que, tradicionalmente, se desarrollaba cierta actividad y el por qué se desarrollaba de una determinada manera. Afortunadamente por todos lados (también en Asturias) hay, a día de hoy, un buen número de investigadores, historiadores, musicólogos, etc. que podrían explicar esto mucho mejor y más a fondo que yo. De todas formas, las bibliotecas y las bases de datos siempre serán buenos aliados para afinar opiniones y, sobretodo, no pecar de atrevidos.

    Diego, seguramente el violinista no tenga como objetivo sentirse más importante o mostrar su potencial (o sí…) pero puedes estar seguro de que la música clásica es música VIVA (como la música basada en la tradición, que no tradicional) y como tal, dinámica. Así que sí, hay violinistas que hacen muchas y muy buenas versiones de obras de Vivaldi. Y qué bien que sea así 🙂

    En fin, que me lío. Creo que sería muy conveniente tener un poco más de cuidado a la hora de sentar cátedra y definir a la ligera ciertos términos. Y ya, de paso, también estaría genial perder un par de minutos en revisar lo que escribimos y evitar las faltas de ortografía. De verdad que se agradece un montón.

    [Felicidades por el blog, Diego. Le estoy echando un ojo y es bien interesante. Te seguiré de cerca.]

    Abrazo

    • Gracias Marcos. Simplemente espero que mi blog no se convierta en fuente de conflictos y disputas. Por lo demas me agrada que gente como tu aprecie el blog. Tratare de mantenerlo actualizado mientras que pueda.

      Un abrazo

  4. Nó me refería a esa charla, me refería a otra charla que se hizo en Pola de Siero patrocinada por la asociación “amigos del roble”. Entiendo las ganas de sangre pero, primero hay que informarse para luego nó cagarse…

  5. Vaya.
    Pues es cierto. Puede ser que te refieras a esta, entonces: http://www.elcomercio.es/gijon/20080131/siero-centro/amigos-roble-homenajea-octogenario-20080131.html.

    Siendo eso así, creo que, a efectos de fomentar el debate y las opiniones con fundamento, mi punto de vista sigue siendo exactamente el mismo que en el comentario anterior.
    (Y ya que estamos, me acojo muy gustosamente al ofrecimiento de envío del DVD con la intervención de la que hablas. Puedes enviarlo a mi nombre a esta dirección: Avda. de la Argentina nº 132, 33213 Gijón [Asturias]. Ellos sabrán qué hacer para hacérmelo llegar. Y, por supuesto, los gastos de envío corren de mi cargo, no hay fallo).

    Diego, descuida. No hay ánimo de disputa, sangre o peleas gratuitas (no sé si afortunada o desgraciadamente hace tiempo que me resulta un tanto ajena buena parte la temática relacionada con algunas representaciones musicales y su entorno, aunque me siga encantando muy mucho como espectador).
    A mi lo que realmente me pone es la dialéctica, los puntos de vista razonados. Creo que de ello es de donde se sacan conclusiones interesantes.
    Lo demás, humo.

    Como muestra de que mi intención sigue siendo constructiva, dejo un par de libros que pueden resultar interesantes para analizar un poco más en profundidad alguna de las cosas que aparecieron en el anterior comentario:

    http://www.amazon.co.uk/New-History-Jazz-Alyn-Shipton/dp/0826429726
    http://www.amazon.com/History-Jazz-Ted-Gioia/dp/0195399706

    En publicaciones como estas, y otras muchas, si se escarba un poco, podemos llegar a puntos de vista bien interesantes. Por ejemplo, que quizás el origen y desarrollo del jazz y de la música basada en elementos tradicionales tengan algunos lazos importantes, a nivel interpretativo, cuanto menos. Y quizás más de los que pensamos.
    Pienso así, a bote pronto, en los términos “swing” (¿se necesita o no se necesita swing para acompañar correctamente distintos ritmos tradicionales?¿existe el efecto sincopado en las músicas tradicionales? ); “improvisación” (la utilización y combinación de patrones rítmicos sobre los que se construye un discurso musical no prefijado con anterioridad, dinámico y único; o, por seguir el ejemplo de los gaiteros, el arte de acompañar tonada a la gaita, a través de ciertos patrones abiertos a desarrollo); y el concepto de “standards”, analizado desde el punto de vista de la música tradicional (existen o no existen standards en la música tradicional asturiana sobre las que se trabajan versiones y variaciones?)

    A ver si es que al final el jazz y el tambor sí que van a tener algo que ver…

  6. Bien, por partes, me encanta que este blog se convierta en un punto de encuentro donde intercambiar opiniones, siempre de una forma educada y si es como tu dices Marcos con fundamento, pues mejor que mejor, al final todos nos podemos beneficiar de los conocimientos de otros.

    Manteniendo aparte el tema de la famosa charla a la que no acudi y por tanto no puedo opinar. Me parece muy interesante los aportes bibliograficos que haces y no obstante yo con mis alumnos/as siempre califique el tambor tradicional como “traditional Jazz” por el hecho que tu mencionas de combinar patrones a gusto del interprete. Pero, lo que yo queria decir es que hay patrones de sobra para acompañar melodias tradicionales sin falta de recurrir a elementos de otras culturas y de otras musicas que igual pueden desvirtuar un poco la interpretacion desde un punto de vista tradicionalista (yo hablando de tradicionalismos….) Siempre he pensado en la banda y la caja como la via de escape para desarrollar toda mi creatividad pero en el tambor como un instrumento con unos caminos marcados a seguir. Si bien es verdad que nunca toco dos veces seguidas igual la misma cancion, si que me gusta tratar de mantenerme dentro de los patrones usados tradicionalmente.

    A lo que me referia con lo de los gaiteros (igual me exprese mal) es que me parece genial que en un momento dado, de espicha, exhibición, llamemoslo “X” hagan una variacion de este o aquel tema tradicional demostrando sus “dedos”. Pero considero que seria mucho mas enriquecedor que compusieran musica nueva y enriquecieran el “pobre” repertorio asturiano. Digo pobre entre comillas porque no es pobre, pero al final casi todos los gaiteros y casi todas las bandas acaban (o acabamos) tocando las mismas canciones por desgracia. Y por supuesto en los concursos de gaita penalizaria a todo aquel que no tocara la version tradicional. Nombras Escocia como ejemplo de tradición viva, y es cierto, pero en los concursos de Piobaireachd, que es su maxima tradición, el gaitero antes de competir tiene que decirle a los jueces que paginas de la pieza va a tocar y ha de tocarla exactamente tal cual la escribio su autor. Lo que hace, a mi parecer, mucho mas objetiva su forma de juzgar un concurso.

    No obstante, una vez mas agradecer el respeto desde el que te expresas y el buen camino por el que va discurriendo la conversación. Espero suministraros temas de conversacion en un futuro que den de si tanto o mas que este.

  7. Muy rápido.

    – No entiendo la expresión “recurrir a elementos de otras culturas y otras músicas”. Si esto se refiere a combinar patrones rítmicos o recursos ornamentales que en su día no se utilizaban (insisto, por posible puro desconocimiento técnico o imposibilidad de desarrollarlos) creo que hay un grave problema de fondo en cuanto a interpretaciones “tradicionalistas”. Las subdivisiones, la duración de los redobles, las acentuaciones o incluso las distintas clases de agarres y tipos de golpeo (vaya, otra vez el jazz por ahí…) no son elementos particulares de un tipo de música, si no de LA música. Todos de acuerdo en que hay ciertos componentes y formas de hacer que se repiten de una forma más o menos constante, lo que hace generar un determinado estilo, en este caso de acompañamientos de una melodía y/o baile. Ahora bien, respetando ese “espíritu” y esa misión no entiendo dónde y quién pone límite a la utilización de ciertos recursos que permiten un mejor desarrollo de esas funciones, y una mejora objetiva. Los “caminos marcados a seguir” nunca (salvo quizás en la tesis de Julio) han estado más allá de meros puntos de vista y estudio de formas de tocar en casos particulares (y no de los porqués).

    – Tampoco entiendo cuál es la diferencia exacta entre desarrollar tu creatividad en un entorno de banda de gaitas y caja, donde también existen ciertos patrones de creación aceptados de manera colectiva. Si te refieres a la libertad de componer, esta no debería ser mayor en uno u otro caso, ya que en ambos fijamos un desarrollo práctico de ciertos conocimientos teóricos. Si te refieres a que no existe ese fantasma de “qué es tradicional/qué no lo es”, creo que es porque partimos de una base distinta, cuando en realidad, bajo mi punto de vista, estamos trabajando en un mismo parámetro: la REINTERPRETACIÓN de una música,en origen, tradicional. Porque, conviene no olvidarlo, estamos continuamente reinterpretando, no representando.

    – No he nombrado Escocia en temas de innovación, he hablado de las pipe bands en concreto, que también parten de una tradición establecida.
    En el tema de gaiteros, composiciones, concursos… voy a pasar palabra. Creo sinceramente que no es comparable la cantidad de literatura musical en materia tradicional existente en otros países con tradición gaitera, con la existente aquí. Si el gaitero representa un Piobaireachd basado en una obra escrita y desarrollada por un autor anterior, perfecto. Si el gaitero se basa unicamente en reproducir de forma fiel grabaciones de audio, llegando incluso imitando los errores de interpretación (en su mayoría grabaciones de bastante baja calidad y con las evidentes limitaciones técnicas a nivel musical de cada época) y/o en transcripciones NO estrictamente literales de dichas melodías, estamos en dos cosas distintas.
    Repito, la interpretación y el carácter que cada músico le imprima a cierta obra, es verdaderamente lo interesante.
    No tengo más tiempo, pero hay cafés pagados para todo el que quiera seguir comentando la jugada.

    Abrazos

  8. Muy buenas a todos y a modo de apunte solo:
    Tengo que decir que estoy plenamente de acuerdo con la lectura que hace Marcos del asunto; la innovación, avance o como lo queramos llamar en música no puede enclaustrarse en compartimentos estancos. No existe un “aquí podemos innovar, aquí no”, ya que estaríamos cayendo en una profunda contradicción, además de en un anacronismo que no viene al caso detallar.
    Si nos aplicamos ese cuento, los acordeonistas (voy a permitirme un guiño) diatónicos asturianos no podríamos hacer un acompañamiento armónico adecuado o, al menos, tan rico como actualmente ya que “los acordes mayor séptima no son “””tradicionales””””, etc, etc.
    No se, sinceramente, me parece absurdo.
    Personalmente, creo que los músicos “tradicionales” deberíamos tener los mismos complejos o por ser puntilloso, el mismo “techo de cristal” que tendría un pianista, un guitarrista o un saxofonista a la hora de hacer, crear o reinterpretar música (tradicional o no), es decir, ninguno.
    Las semicorcheas son semicorcheas para todo el mundo, la tonalidad de si bemol también y un redoble también, no procede atribuirles más connotaciones. Creo yo, vamos 😉

    Un saludo para los tres, me parece un debate muy interesante, así presta.

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